jueves, 4 de febrero de 2010

Las razones

Entre todos esos arranques de amor que tuve hacia vos, la idea de un blog al que sólo nosotros tengamos acceso era una constante. Me imaginaba otro escenario, claro, no éste, pero desgraciadamente no conseguí modificar el rumbo de los acontecimientos.
1
Hago mal muchas cosas, pero escribiendo me defiendo. La idea la tuve hace un tiempo... nunca encontraba el momento. Cuando volviste lo empecé a pensar seriamente, sin embargo pasó todo tan rápido que no alcancé.
-
Ahora, perdido por perdido, saldrá con menos producción pero igual de auténtico.
:
De mí hacia vos, lo que me queda por decir, brutalmente honesto.
_
Espero que puedas leer todo. Bienvenido.
.
...
.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Ausencias

Uno de los cuentos más paradigmáticos de Borges es El Aleph. Todas sus obras admiten varios niveles de lectura, por eso es que a veces uno se queda más prendado de una idea lateral -que parece puesta en el cuento por casualidad- que del desarrollo central.
.
En El Aleph, el protagonista está enamorado de Beatriz. Pero Beatriz está muerta, y él sólo puede pensar en todo lo que ella ya no va a ver: los carteles de publicidades cambian, los comercios... El mundo sigue y su amada no podrá ver esos cambios, lo que es, tal vez, la definición más acabada de la muerte: la ausencia.
.
Tengo el obvio dolor de no tenerte al lado mío (dolor prácticamente ininterrumpido desde finales de octubre), pero lo que más me molesta es que estés afuera de mi día a día, no poder contarte las cosas que me pasan -porque claro, me siguen pasando cosas- y no escuchar sobre las que te pasan a vos.
.
Y la vida sigue y vos cada vez estás más lejos de mí, y yo de vos.
.
Querría que estuvieras a mi lado abrazándome, mientras te cuento del enorme gato negro que me rasguñó toda la puerta del departamento, desesperado por entrar a mi casa, cosa que hizo, de sopetón, pegándome uno de los sustos de mi vida.
.
Contarte de la mariposa de colores raros que encontré en el lavadero.
.
Contarte. Pero no sólo eso: me gustaría, claro, seguir con vos hasta el fin del mundo.

No se olviden de


El post que quedó inédito


Volver


¿Cómo se vuelve?


No me refiero a la vuelta desde un sitio geográfico. En mis años mozos fui aventurera e intrépida (o solamente tenía más ganas) y era capaz de volver desde cualquier lugar del Gran Buenos Aires hacia la Ciudad, sola, en transportes públicos de pasajeros varios, a cualquier hora.


Ahora vivo en un punto estratégico, que permite a mi bolsillo científico pagar un taxi que me devuelva a casa, partiendo desde casi todo punto en la Reina del Plata. Y abandoné definitivamente mis excursiones al conurbano, excepto en aquellos casos en que algún amigo esté por ahí con auto y me pegue un aventón hasta este lado de la Gral. Paz.


La experiencia me deja tranquila, sin embargo, y sé que si quisiera –si tuviera la real necesidad- volvería desde casi cualquier lugar.


Te tomo un tren, colectivos, lo que sea. Por algo siempre llevo una guía en la cartera (incluso cuando uso carteritas de salir, pequeñitas, siempre hay lugar para ella).


El tema es cómo se vuelve, digamos, desde un lugar espiritual a otro. Cómo se retoma un camino que creímos trunco para siempre, que nos vimos forzados a cancelar. La experiencia, en estos casos, es la peor consejera porque sólo sabe opinar sobre lo que ya ha visto.


Y si vamos a volver, queremos otra cosa. Sabemos que si recorremos la calle de la misma manera terminamos en el mismo lugar. A nivel geográfico es bárbaro, a nivel anímico –o permítaseme amoroso- cuando sufrimos el desastre, utilizamos lo vivido para construir otra cosa, y la experiencia sólo sirve para indicarnos qué es lo que no hay que (volver a) hacer.


Así que ahí andamos: volviendo a algún lugar conocido, por un camino que (intentaremos) sea absolutamente nuevo.

Elegir

Es mentira que, como dijiste, sea perfecta. Primero porque estoy llena de fallas, y segundo porque si fuera perfecta... bueno, nadie se desprende de lo perfecto (o, como te dije, 'nadie deja a Cameron Díaz').
.
A lo que voy es a que cometí y cometo una infinidad de errores. A lo largo del tiempo -incluso estando con vos- hice cosas de las que no estoy para nada orgullosa, cosas que de ninguna manera volvería a hacer.
.
Pero también así se aprende. Uno se equivoca y aprende.
.
Cuando volviste creí que tal vez todo el quilombo había sido para bien, que esta vez mi lejanía te había hecho entender muchas cosas y que ahora sabías que querías estar conmigo para siempre. En ese sentido, y dentro de límites lógicos, sabés que soy el tipo de persona que entiende y perdona.
.
No importa cuántas veces metas la pata, siempre que a pesar de eso me elijas y se vea el esfuerzo por mejorar. Que me elijas, pese a vos, pese a lo que creés que no podés. Mejorar juntos, que yo logre ser menos reprochona e insegura y vos más generoso y cuidadoso.
.
Lo único que yo pretendía es que me ayudaras un poco. No quería -nunca quise- que nos peleáramos. Sólo quería sentirme mejor, porque estaba muy lastimada, muy insegura, muy confusa.
.
Y lo sigo estando (más que antes, claro), pero te digo: está permitido equivocarse, siempre que uno a pesar de eso elija al otro y quiera ir mejorando con el tiempo. No hay otra forma. Crecer juntos, optando por el otro en toda circunstancia, a pesar de uno mismo, a pesar que a veces suene más fácil tirar todo a la mierda que cambiar.
.
Que me ames. Que me elijas. Todo lo demás se puede arreglar. Con ganas, pero se arregla.
.
.

Miedos

Las cosas a las que le tenés miedo son un poco misteriosas para mí, no porque no las conozca (las sé de memoria) sino porque no entiendo cómo se le puede tener miedo a eso.
.
¿Cómo tenerle miedo a estar juntos en una casa con techos altos, pisos de madera y celosías? ¿Cómo tenerle miedo a pintarla, arreglarla, poner todos nuestros muebles (que combinan muy bien) en los mejores lugares?
¿Cómo tener miedo a desayunar juntos, a que vuelvas y me veas cocinando, a hacer zapping de noche y comentar cómo fue el día?
¿Cómo tenerle miedo a juntarnos con gente en casa, o que uno traiga amigos mientras el otro sale con los propios?
¿Cómo tener miedo a dormir juntos, a abrazarnos, a tocarnos?
¿Cómo tener miedo a dejarse mimar por el otro cuando el mundo nos trate mal?
¿Cómo tener miedo a planificar cosas, a pensar vacaciones, a ahorrar para ir a Europa o a Los Ángeles o a Nueva York?
.
¿Cómo?
.
¿Cómo podría salir mal, si lo que definitivamente está mal es esto?
.
.

Robo a Puede Fallar



Este es un post de Puede Fallar, de antes que nos conozcamos, y ya te lo había comentado:


Ariel le dice a un amigo:

-Yo a veces pienso ¿no? Vos conseguís trabajo estable, tenés pareja estable, hijos estables. En un momento se te ordena todo y ¿qué es lo único que te queda por vivir? La muerte. La única sorpresa que te queda por vivir es la muerte.

Decime vos: ¿por qué dejé yo a Estela? ¿Por qué dejé yo a Estela? ¿Eh? Yo a Estela la conocí cuando teníamos diez, doce años. Éramos uno solo, la pasábamos bárbaro. Estuvimos diez años de nuestra vida juntos, la mitad de nuestra vida, prácticamente.

¿Pero sabés cuál es el problema? Para mí Estela era como un tubo que terminaba inevitablemente en la muerte. Así como habían sido esos diez años iban a ser los próximos cincuenta años de nuestra vida.

Ahora, ¡qué pelotudo que soy! Porque ahora sé que voy a morirme igual, pero sin Estela rascándome la cabeza.

.

.

De la película El abrazo partido. Burman, 2003.

.

.

La vara con que se miden las cosas

El sábado salí con un pibe. Me venía hinchando las bolas hace un tiempo, y todos me dijeron 'dale, boluda, por lo menos distraete'.
.
Fuimos a ver Sherlock Holmes. Cuando lo propuso, lo primero que pensé fue 'no, esa la íbamos a ir a ver con El Chiqui'. Después, saber que ya El Chiqui no estaba ahí, y en seguida el ramalazo del dolor.
.
Todos me parecen feos, todos me parecen idiotas. Este pibe me dijo que el mejor recital al que había ido en su vida es uno de U2. Y después tenía una conducta que me daban ganas de cagarlo a trompadas: hablando del tema X, se hacía una pausa, y él retomaba siempre igual '¿Así que te gusta X?' Siempre igual, siempre igual. Ejemplo:
.
Yo - Sí, eso de criminalizar la pobreza es cualquiera. La mano dura, bajar la edad de imputabilidad. Nos estamos tirando para la derecha y eso es terrible.
.
Él - Claro, pienso lo mismo.
.
(Silencio)
.
Él - ¿Así que estás en contra de la derecha...?
.
Me daban ganas de pegarle una trompada en el medio de la jeta.
.
Me pasa esto y pienso '¿Sentirás lo mismo con respecto a mí? ¿O en seguida cualquiera que tiene carita más linda, o mejor culo, o que le gusta Social Distortion ya está?' ¿Seré tan poco imprescindible, tan intercambiable?
-
-

Luna

Nunca me dejaste pero siempre quise que tener una foto de los dos, puesta en algún portarretrato en casa. Algo que te asusta: quería una foto de pareja. Porque te amo, porque estaba orgullosa de vos, porque para mí lo que teníamos era superlativo. Siempre te resististe.

En año nuevo, cuando fuimos para tu departamento, llevé la cámara. Me dije que (salvo unas muy feas que saqué en tu último cumpleaños) no tenía fotos de tu casa. Pensaba obligarte a sacarnos una los dos, y aunque más no sea enmarcarla para mí, para verte cada día al levantarme, para no tener que recurrir al recuerdo.

Esa noche, en tu casa, discutimos, y no fue posible. Pero antes de eso (no sé si te acordás) saqué unas fotos muy truchas de una luna que, reflejada en el río, se veía hermosa.

.
.


.
Acá te paso la más linda. La veo y no puedo dejar de pensar lo feliz que era mientras sacaba esas fotos.



.


.

martes, 2 de febrero de 2010

Me puse muy pelotuda, ya sé.

.
Esta es una canción de esas chotísimas.
.
Pero escuchala, dice mucho de lo que siento.




;

Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo...
Tal vez esto lo hizo el destino...
Quiero dormirme de nuevo en tu pecho...
y después me despierten tus besos.

Tu sexto sentido sueña conmigo,
sé que pronto estaremos unidos.
Esa sonrisa traviesa que vive conmigo.
sé que pronto estaré en tu camino.

Sabes que estoy colgando en tus manos,
así que no me dejes caer.
Sabes que estoy colgando en tus manos.

Te envío poemas de mi puño y letra.
Te envío canciones de 4:40.
Te envío las fotos cenando
en Marbella y cuando estuvimos por Venezuela.

Y así me recuerdes y tengas presente,
que mi corazón está colgando en tus manos.
Cuidado, cuidado, que mi corazon está colgando en tus manos.

No perderé la esperanza de hablar contigo.
No me importa qué dice el destino.
Quiero tener tu fragrancia conmigo.
Y beberme de ti todo lo prohibido.

Sabes que estoy colgando en tus manos,
así que no me dejes caer.
Sabes que estoy colgando en tus manos.

Te envío poemas de mi puño y letra.
Te envío canciones de 4:40.
Te envío las fotos cenando
en Marbella y cuando estuvimos por Venezuela.

Y así me recuerdes y tengas presente
que mi corazón está colgando en tus manos.
Cuidado, cuidado, mucho cuidado, cuidado.

Marta yo te digo me tienes en tus manos.
Cuidado, mucho cuidado.

No importa que diga el destino quédate conmigo
cuidado, mucho cuidado.

Lo quiero todo de ti
Tus labios, tu cariño, lo prohibido.

Te envío poemas de mi puño y letra.
Te envío canciones de 4:40.
Te envío las fotos cenando
en Marbella y cuando estuvimos por Venezuela.

Y así me recuerdes y tengas presente,
Que mi corazon está colgando en tus manos
cuidado, cuidado... que mi corazon está colgando en tus manos
que mi corazon está colgando en tus manos,
que mi corazon está colgando en tus manos.

.

.

Detalles

El otro día citaste esta peli (500 days of Summer), esa parte donde la minita dice que compartir gustos no es importante, que es compartir mierda.
.
No puedo estar más en desacuerdo. Son esas pequeñas cosas, esos detalles lo que hace que uno se sienta cómo en el otro.
.
Y para vos es igual, aunque digas que no, te cuento algo que seguro no recordás: hacía poco que estábamos juntos y nos pusimos a hablar sobre nuestros 'Ex'. Me contaste del maniquí de la Bond, de cómo te había dejado en un telo, de las rosas que le habías mandado*. Y agregaste: '¡teníamos tantas cosas en común! La música...'
.
Estabas dolido, y recalcaste las cosas que tenían en común, pero ni siquiera me contaste su nombre.
.
Lo que digo es que los detalles son todo, porque te anclan, te llevan a casa, te identifican, te hacen hablar desde el llano, te sentís par, no un invitado.
.
No está bueno compartir absolutamente todo, pero sí algunas cosas, sobre todo aquellas que a uno le causan placer, o pasión.


.

*siempre pensé, dentro de mi estupidez tal vez, de mi inseguridad, por qué a mi nunca nadie jamás me había enviado flores.



.

Las cosas que no entiendo


Acá hay un recorte del correo que me mandaste, fechado el 18 de enero. En ese correo decías muchas cosas que yo quería charlar con vos, pero el segundo párrafo estaba claro 'Sole, yo te amo, y pienso muchas veces en lo afortunado que soy en tenerte al lado mío'.
.
Quedamos en encontrarnos a charlar, me dijiste que sí (en el interín me mandaste muchos mensajes de texto sobre la peli El nombre de la Rosa) y desapareciste.
.
Conociéndote como te conozco, lo que creo que pasó es que fuiste a lo de Hernán, surgió lo de Miramar y tuviste ganas de ir. Si hablabas conmigo no ibas a poder ir, no me pusiste por delante de tu deseo -ésa como tantas otras veces- y te fuiste.
,
Te sabías culpable (y te lo habrán dicho, no me cabe duda) y culpable sobre culpable chau, en lugar de hablar conmigo, fue, cortemos todo.
.
No creo que, como me dijiste la última vez que hablamos, no me ames, o que no sepas si me amás.
:
Creo que, muy por el contrario, nunca quisiste a alguien en tu vida como ahora, nunca se te revolvieron tantas cosas, nunca te pasó de sentirte tan al límite, de llegar a algo tan en serio.
.
No te escapes, cuidá lo que tenés, porque eventualmente se va a ir y no te va a alcanzar toda la vida para arrepentirte. No es una amenaza. Pensalo: estás todo sacudido. ¿Eso se siente ante cualquiera?
.

Actividad paranormal


No sé cómo explicártelo pero tengo una conexión muy fuerte con vos. Antes de enterarme que te habías ido a Miramar, lo supe. Nadie me había dicho nada. Del mismo modo supe que te estabas viendo de nuevo con Silvia/Silvina. Todavía me acuerdo el momento: estaba bajo campana, trasvasando Cloroformo y lo supe.
,
Es curioso, porque no suelo ser una persona muy intuitiva, sin embargo te siento al final de un hilito que sale de mí, como dos latitas atadas por un piolín.
.
No sé si te acordás, pero cuando empezamos a estar juntos vos trataste de cortar dos veces. En ambas, te dije que yo sabía la potencialidad que había entre los dos.
-
Tiempo después, un día que volvíamos de un cumpleaños y estabas medio en pedo, me miraste -todavía te recuerdo al volante del 147- y me preguntaste cómo (si para ese entonces todavía no nos conocíamos lo suficiente) podía estar tan segura de que íbamos a estar bien. Te contesté: no sé, simplemente lo supe.
.
Si me preguntás ahora, sigo sosteniendo (pese a todo lo mal que me siento, pese a los vaivenes inentendibles) lo mismo. No sé cómo lo sé, pero pienso que -si nos pusiéramos las pilas- nadie me puede hacer más feliz que vos, y nadie te puede hacer más feliz que yo.
-
Las cosas se rompen, claro. Y eventualmente, más temprano o más tarde, es posible que nos encontremos a gusto con otra persona. Pero creeme -y te pido que me creas, así, medio como una cuestión dogmática- que sé que lo mejor está entre nosotros, no afuera.
.
.

Massimo Stefano Tesoro














Por si hace falta aclararlo

Sé todo lo que me expongo escribiéndote estas cosas. Ni siquiera puedo contárselo a la gente porque me van a querer matar:
.
'No se lo merece'
.
'¿¡¡¡Después de lo que te hizo...?!!!'
.
Etcétera.
.
La verdad es que me chupa un huevo. Te diga o no te diga todo esto, es lo que siento.
.
Lo que pasa/pasó entre nosotros no le corresponde a nadie más. Y lo que me pasa a mí, lo decido yo.
.
Ergo: ¿soy una campeona del amor? Probablemente. ¿Estoy loca? Para nada, pero tampoco quiero quedarme, como te dije, con cosas en el tintero.
.
Y puedo mentir en mis acciones pero siempre, toda mi vida, fui honesta con lo que escribo. Así que acá está todo. Sin vueltas, sin histeriqueos, sin reclamos.
.
.
Lo que me pasa a mí. Con vos, claro.

lunes, 4 de enero de 2010

Basta

Hace un par de días que escribo esto y todo el tiempo demoro su salida. En el momento en que te mande el correo con el link, sé que ya no voy a poder tocar más el blog, y constantemente se me ocurren nuevas cosas sobre las que hablar.
.
Que nunca nos fuimos juntos de vacaciones.
.
Que apareció roto el portarretrato con mi foto, el que me regaló Cecilia.
.
Que es sábado y está nublado y quisiera estar con vos y te extraño tanto que me duele.
.
Que me imaginaba haciendo mate, con los pies descalzos sobre la guantera, mientras andamos por la ruta y hablamos y escuchamos música. Y no sé por qué pero está nubladito pero lindo.
.
Para que tuviera sentido, la fecha y hora de las publicaciones no es real. Pero hoy es sábado 6 de febrero de 2010, y el reloj marca 14:32. Y quisiera que vinieras corriendo a mi lado, a abrazarme y ver la tele.
.
.

domingo, 3 de enero de 2010

En resumidas cuentas

Lo que yo quisiera es que vinieras de sopetón a buscarme, me abrazaras, me besaras, me dijeras que me amás y que tenemos que estar bien, y me propusieras lo que esta canción:



.
Y listo, nada más. Sería suficiente.
.
,