Es mentira que, como dijiste, sea perfecta. Primero porque estoy llena de fallas, y segundo porque si fuera perfecta... bueno, nadie se desprende de lo perfecto (o, como te dije, 'nadie deja a Cameron Díaz').
.
A lo que voy es a que cometí y cometo una infinidad de errores. A lo largo del tiempo -incluso estando con vos- hice cosas de las que no estoy para nada orgullosa, cosas que de ninguna manera volvería a hacer.
.
Pero también así se aprende. Uno se equivoca y aprende.
.
Cuando volviste creí que tal vez todo el quilombo había sido para bien, que esta vez mi lejanía te había hecho entender muchas cosas y que ahora sabías que querías estar conmigo para siempre. En ese sentido, y dentro de límites lógicos, sabés que soy el tipo de persona que entiende y perdona.
.
No importa cuántas veces metas la pata, siempre que a pesar de eso me elijas y se vea el esfuerzo por mejorar. Que me elijas, pese a vos, pese a lo que creés que no podés. Mejorar juntos, que yo logre ser menos reprochona e insegura y vos más generoso y cuidadoso.
.
Lo único que yo pretendía es que me ayudaras un poco. No quería -nunca quise- que nos peleáramos. Sólo quería sentirme mejor, porque estaba muy lastimada, muy insegura, muy confusa.
.
Y lo sigo estando (más que antes, claro), pero te digo: está permitido equivocarse, siempre que uno a pesar de eso elija al otro y quiera ir mejorando con el tiempo. No hay otra forma. Crecer juntos, optando por el otro en toda circunstancia, a pesar de uno mismo, a pesar que a veces suene más fácil tirar todo a la mierda que cambiar.
.
Que me ames. Que me elijas. Todo lo demás se puede arreglar. Con ganas, pero se arregla.
.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario